No existe ningún
padre o madre que no haya dicho alguna vez que lo único que desea para sus
hijos es la felicidad. Todo el mundo la desea. Lo que nadie tiene claro es qué
entendernos por felicidad, si es que alguna vez nos hemos tornado la molestia
de pensar en ello, y, tampoco si proponerse conseguirla es un objetivo sensato.
Con la felicidad pasa algo similar a lo que ocurre con la libertad: se
identifica con hacer lo que cada cual desea en cada instante sin ningún tipo de restricciones. En
parte, la libertad sí que es eso, poder actuar sin interferencias externas.
Pero, ¿y la felicidad? Equivale al jouir sans entraves del Mayo del 68,
a satisfacer cualquier deseo, sean cuales sean las consecuencias?, ¿O la
moderación de los deseos es, como decían los estoicos, un aspecto importante de
la misma felicidad? ¿Está relacionada la felicidad con la voluntad de dar un
sentido, una dirección o una finalidad a la vida?. Si es así, desear la felicidad
de los hijos; no significa también enseñarles a vivir con algún propósito que
dé sentido a sus vidas?
Aportes Críticos al Pensamiento Pedagógico Latinoamericano. Pedagogos Críticos en Resistencia Contra-Hegemónica.
jueves, 28 de noviembre de 2013
domingo, 20 de octubre de 2013
Los Peligros de Pensar
Que
se puede decir de la importancia del pensamiento para una persona,
mucho, pero hay algo curioso, cuando una persona se piensa a sí misma lo
que obtiene siempre es bueno porque la honestidad y transparencia es
total, pero cuando piensa su entorno le lleva a enfrentamientos.
Reflexionar
significa pensar críticamente, y pensar críticamente significa buscar
puntos débiles a ideas rígidas y convicciones establecidas.
Pensar es peligroso porque pone en entredicho las ideologías y sistemas
que a ciertas entidades les ha costado mucho imponer para su propio
beneficio.
Se
hace mucho por que la gente no piense, se hace mucho por atomizar,
enfrentar y entretener a la población. El ocio que triunfa hoy en día es
el ocio del entretenimiento, la terapia que funciona al llegar a casa
es la terapia de desconectar. En los colegios no se enseña a pensar, se
adoctrina, no se aprende, se memoriza.
miércoles, 31 de julio de 2013
Ni tan calvo ni con dos pelucas. Maniqueísmo discursivo en Venezuela. Por Manuel Azuaje Reverón.
Vivimos en la actualidad
una situación de extemismos discursivos, que no siempre implican una práctica
de ese tipo. No se trata de polarización en el sentido como lo ve la oposición
tan escandalizada.
El maniqueísmo supone
posturas inamovibles desde las cuales cualquier otra queda invalidada. Acá se
trata de la obligación de asumir una postura extrema respecto a un tema en
discusión, olvidando siempre la dialéctica de los procesos.
Esta situación con
frecuencia no se traduce en una práctica radical, sino que tiene su escenario
en el ámbito discursivo. Se observa con frecuencia em las redes sociales, pero
también en los espacios de encuentro donde se plantea la discusión.
jueves, 27 de junio de 2013
COMENTARIO A LA PELÍCULA 1984.
ORWELL Y ARENDT: EL PENSAMIENTO ÚNICO FRENTE A LA EDUCACIÓN PARA LA VIDA ACTIVA
Por Adrián
Torres Marcano
Colectivo
Pedagogía de la Insurgencia
George Orwell, es el seudónimo de Erick Blair, escritor
de 1984, novela que inspirada la
película que se incorpora a nuestra reflexión pedagógica, a partir, de las claves
interpretativas, otorgadas por la filosofía de Hanna Arendt. Por tal razón, se
persigue esbozar un marco de criterios, que
contribuyan a la comprensión de la necesidad en nuestra actualidad, de
una praxis educativa, para la vida activa a modo de proyecto político de
emancipación humana.
Antes de seguir, conviene destacar, algunos
aspectos sobre la figura del escritor George Orwell. Respecto a su vida
literaria y política, se han hecho las opiniones más disímiles. Sus seguidores,
enfatizan el compromiso político y sensibilidad social expresados en sus
escritos y en la militancia política de izquierda. Orwell, participó como
miliciano en 1936 en la guerra civil española formando parte del Partido obrero
de unificación marxista (POUM), cuestionó al comunismo ortodoxo de la URSS de
Stalin, por considerarlo equiparable al nazismo. De igual forma, no
diferenciaba el capitalismo del fascismo y del estalinismo, tanto el comunismo
estalinista como el fascismo lo identifico con el totalitarismo. Al respecto,
Fernando Galván (1984) sostiene:
A
George Orwell lo definen muchos críticos entusiastas como un hombre honrado,
sincero, luchador incansable en pro de los desposeídos y de las clases
oprimidas. (…) Es la honradez típicamente orwelliana lo que le impide la
asociación a cualquier dogmatismo, o a cualquier interés que no sirva a la verdad.
Orwell está en todo momento en una continua revisión de sus planteamientos,
para no verse atrapado en sus propias ideas, que podrían llevarlo a caer en el
engaño e impedirle el acceso a la verdad. Más que un hombre de pensamiento es,
sobre todo, un hombre de acción. Nunca se conforma con pensar y decir, sino que
su profundo sentido de la responsabilidad humana, lo lleva a hacer. (pp. 51-52)
En cambio, sus detractores, lo consideran
como un férreo individualista, destacan una personalidad contradictoria en
donde se conjugan, posturas racistas, homofóbica y antisemitas. Asimismo, lo
acusan de delatar, hacia el final de su vida (1949), a escritores comunistas
ante las oficinas del servicio británico de inteligencia. Para Corbière (2002),
Orwell es considerado como un escéptico quien abordó la realidad de su época de
forma maniquea sin comprensión de las contradicciones sociales y políticas del
momento. De esta forma, lo enrola en las filas de cierto anarquismo de afinidad
trotskista por su participación en el POUM durante la guerra civil española, lo
cataloga de antisemita encubierto y, acusa de no tener una metodología
adecuada, para el análisis de la realidad social que guiara su
imaginación.
lunes, 3 de junio de 2013
Los profesores como intelectuales transformativos por Rigoberto Martínez Escárcega
A la
práctica educativa de todo trabajo docente, le subyace una implicación
epistemológica, sociológica, psicológica y pedagógica determinada. Es
decir, que el trabajo realizado por el maestro dentro y fuera del salón de
clases, se relaciona directamente con la concepción de aprendizaje, alumno
y sociedad que posee éste.
Así pues, el
que el maestro esté consciente del papel que desempeña dentro del aula, y
la base teórica en que se fundamenta, creemos que es determinante para que
el profesor se convierta en un intelectual transformativo, y deje de ser un
simple técnico especializado en didáctica.
Cuando
hablamos del docente como intelectual transformativo, nos referimos a un
profesor que es capaz de crear sus propios contenidos tomando en cuenta los
intereses, necesidades y características de sus alumnos; que no parte de
esquemas acabados del conocimiento, sino que a partir del contexto del
alumno es capaz de propiciar la construcción de saberes; que su práctica
no responde a esquemas autoritarios reflejo de una sociedad antidemocrática
basada en la explotación del hombre por el hombre, en el lucro material y
el caos económico. El profesor como intelectual transformativo,
pretende construir, en conjunto con sus alumnos, una sociedad menos injusta
y más humana.
miércoles, 29 de mayo de 2013
Henry Giroux: La necesidad de la pedagogía crítica en tiempos de oscuridad Por José María Barroso Tristán
José María Barroso Tristán: Se le
considera como el padre de la pedagogía crítica. ¿Qué es la pedagogía crítica
para usted?
Henry Giroux: En
realidad, yo no soy el padre de la pedagogía crítica. Mientras que puede haber
jugado un papel importante en su desarrollo, la pedagogía crítica surgió de una
larga serie de luchas educativas que se extienden a partir de la obra de Paulo
Freire en Brasil a los trabajos sobre la pedagogía crítica formulada por mí
mismo y Roger Simon, David Livingstone, y más tarde Joe Kincheloe en los años
1970 y 1980. La pedagogía crítica es un movimiento y una lucha constante que
tiene lugar en una serie de diferentes formaciones sociales y lugares. Argumentar
que no hay tal cosa como "el padre de la pedagogía crítica" devalúa
las luchas y los esfuerzos colectivos que se han hecho para desarrollar y
aprovechar los diversos archivos que componen la pedagogía crítica en todas sus
diferentes formaciones. Como Roger Simon señaló una vez, el intento de definir
un conjunto de "padres fundadores" de la pedagogía crítica sugiere
que "una versión auténtica de alguna manera se puede conocer en un punto
de fuga patriarcal."
En primer lugar, creo que
lo mejor es pensar en la pedagogía crítica como un proyecto en curso en lugar
de un conjunto fijo de referencias o conjunto prescriptivo de las
prácticas-Dicho sin rodeos, no es un método. Una forma de pensar acerca de la
pedagogía crítica en estos términos es pensar en ella como la vez una forma de
entender la educación como una forma de poner de relieve el carácter
performativo de la agencia como un acto de participación en la configuración
del mundo en el que vivimos. Pero creo que el mejor lugar para empezar a
responder a esta pregunta es reconocer la distinción entre una noción
conservadora de la enseñanza y el significado más progresista de la pedagogía
crítica. Enseñanza para muchos conservadores a menudo es tratada simplemente
como un conjunto de estrategias y habilidades para utilizar con el fin de
enseñar la materia pre-especificado. En este contexto, la enseñanza se
convierte en sinónimo de un método, técnica o la práctica de un entrenamiento
de habilidades artesanales como. Por otro lado, la pedagogía crítica debe ser
visto como un proyecto político y moral y no una técnica. La pedagogía es
siempre política, ya que está conectado a la adquisición de la agencia. Como
proyecto político, la pedagogía crítica ilumina las relaciones entre el
conocimiento, la autoridad y el poder. Se llama la atención sobre las
cuestiones relativas a quién tiene control sobre las condiciones para la
producción de conocimientos, valores y habilidades, y se ilumina como el
conocimiento, la identidad y la autoridad se construyen dentro de conjuntos
particulares de relaciones sociales. Asimismo, llama la atención sobre el hecho
de que la pedagogía es un intento deliberado por parte de los educadores para
influir en cómo y qué conocimientos y las subjetividades se producen dentro de
conjuntos particulares de relaciones sociales. Éticamente, la pedagogía crítica
destaca la importancia de la comprensión de lo que realmente sucede en las
aulas y otros entornos educativos, planteando cuestiones en relación a cuál es
el conocimiento de la mayoría de la pena, en qué dirección debe un deseo, y lo
que significa saber algo. Lo más importante es que se toma en serio lo que
significa entender la relación entre la forma en que aprendemos y cómo actuamos
como agentes individuales y sociales, es decir, que se ocupa de enseñar a los
alumnos no sólo pensar, sino a luchar a brazo partido con un sentido de
responsabilidad individual y social, y lo que significa ser responsable de las
propias acciones como parte de un intento más amplio para ser un ciudadano
comprometido que puede ampliar y profundizar las posibilidades de la vida
pública democrática. Por último, lo que ha de ser reconocido es que la
pedagogía crítica no se trata de un método a priori que sólo se puede aplicar
independientemente del contexto. Es el resultado de las luchas particulares y
siempre está relacionado con la especificidad de los contextos particulares,
estudiantes, comunidades, recursos disponibles, las historias que los
estudiantes traen consigo a las aulas, y las diversas experiencias e
identidades que habitan.
lunes, 27 de mayo de 2013
Ética a partir del calentamiento global por Leonardo Boff
En algunos lugares de la Tierra se rompió hace días la barrera de las
400 ppm (partes por millón) de CO2, lo que puede conducir a desastres
socio-ambientales de gran magnitud. Si no hacemos nada consistente,
podremos conocer días tenebrosos. No es que no se pueda hacer nada más.
Si no podemos detener la rueda, podemos sin embargo reducir su
velocidad. Podemos y debemos adaptarnos a los cambios y organizarnos
para mitigar los efectos perjudiciales. Ahora se trata de vivir con
radicalidad las cuatro erres: reducir, reutilizar, reciclar y
reabastecer.
Necesitamos una orientación ética que nos ayude a alinear nuestras
prácticas para superar la crisis actual. En este cuadro dramático, ¿cómo
fundar un discurso ético mínimamente coherente que valga para todos?
Hasta ahora, las éticas y las morales se basaban en las culturas
regionales. Hoy, en la fase planetaria de la especie humana, debemos
restablecer la ética a partir de algo que sea común a todos y que todos
podamos entender y realizar.
Mirando hacia atrás, hemos identificado dos fuentes que guiaron, y aún
guían, ética y moralmente las sociedades hasta hoy: la religión y la
razón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




