jueves, 28 de noviembre de 2013

Creer en la educación por Victoria Camps


    
       No existe ningún padre o madre que no haya dicho alguna vez que lo único que desea para sus hijos es la felicidad. Todo el mundo la desea. Lo que nadie tiene claro es qué entendernos por felicidad, si es que alguna vez nos hemos tornado la molestia de pensar en ello, y, tampoco si proponerse conseguirla es un objetivo sensato. Con la felicidad pasa algo similar a lo que ocurre con la libertad: se identifica con hacer lo que cada cual desea en cada instante sin ningún tipo de restricciones. En parte, la libertad sí que es eso, poder actuar sin interferencias externas. Pero, ¿y la felicidad? Equivale al jouir sans entraves del Mayo del 68, a satisfacer cualquier deseo, sean cuales sean las consecuencias?, ¿O la moderación de los deseos es, como decían los estoicos, un aspecto importante de la misma felicidad? ¿Está relacionada la felicidad con la voluntad de dar un sentido, una dirección o una finalidad a la vida?. Si es así, desear la felicidad de los hijos; no significa también enseñarles a vivir con algún propósito que dé sentido a sus vidas?

domingo, 20 de octubre de 2013

Los Peligros de Pensar

Que se puede decir de la importancia del pensamiento para una persona, mucho, pero hay algo curioso, cuando una persona se piensa a sí misma lo que obtiene siempre es bueno porque la honestidad y transparencia es total, pero cuando piensa su entorno le lleva a enfrentamientos. 

Reflexionar significa pensar críticamente, y pensar críticamente significa buscar puntos débiles a ideas rígidas y convicciones establecidas. Pensar es peligroso porque pone en entredicho las ideologías y sistemas que a ciertas entidades les ha costado mucho imponer para su propio beneficio. 

Se hace mucho por que la gente no piense, se hace mucho por atomizar, enfrentar y entretener a la población. El ocio que triunfa hoy en día es el ocio del entretenimiento, la terapia que funciona al llegar a casa es la terapia de desconectar. En los colegios no se enseña a pensar, se adoctrina, no se aprende, se memoriza. 

miércoles, 31 de julio de 2013

Ni tan calvo ni con dos pelucas. Maniqueísmo discursivo en Venezuela. Por Manuel Azuaje Reverón.


      Vivimos en la actualidad una situación de extemismos discursivos, que no siempre implican una práctica de ese tipo. No se trata de polarización en el sentido como lo ve la oposición tan escandalizada.

El maniqueísmo supone posturas inamovibles desde las cuales cualquier otra queda invalidada. Acá se trata de la obligación de asumir una postura extrema respecto a un tema en discusión, olvidando siempre la dialéctica de los procesos.

Esta situación con frecuencia no se traduce en una práctica radical, sino que tiene su escenario en el ámbito discursivo. Se observa con frecuencia em las redes sociales, pero también en los espacios de encuentro donde se plantea la discusión. 

jueves, 27 de junio de 2013

COMENTARIO A LA PELÍCULA 1984.


ORWELL Y ARENDT: EL PENSAMIENTO ÚNICO FRENTE A LA EDUCACIÓN PARA LA VIDA ACTIVA

Por Adrián Torres Marcano
Colectivo Pedagogía de la Insurgencia

George Orwell, es el seudónimo de Erick Blair, escritor de 1984, novela que inspirada la película que se incorpora a nuestra reflexión pedagógica, a partir, de las claves interpretativas, otorgadas por la filosofía de Hanna Arendt. Por tal razón, se persigue esbozar un marco de criterios, que  contribuyan a la comprensión de la necesidad en nuestra actualidad, de una praxis educativa, para la vida activa a modo de proyecto político de emancipación humana. 


Antes de seguir, conviene destacar, algunos aspectos sobre la figura del escritor George Orwell. Respecto a su vida literaria y política, se han hecho las opiniones más disímiles. Sus seguidores, enfatizan el compromiso político y sensibilidad social expresados en sus escritos y en la militancia política de izquierda. Orwell, participó como miliciano en 1936 en la guerra civil española formando parte del Partido obrero de unificación marxista (POUM), cuestionó al comunismo ortodoxo de la URSS de Stalin, por considerarlo equiparable al nazismo. De igual forma, no diferenciaba el capitalismo del fascismo y del estalinismo, tanto el comunismo estalinista como el fascismo lo identifico con el totalitarismo. Al respecto, Fernando Galván (1984) sostiene:

A George Orwell lo definen muchos críticos entusiastas como un hombre honrado, sincero, luchador incansable en pro de los desposeídos y de las clases oprimidas. (…) Es la honradez típicamente orwelliana lo que le impide la asociación a cualquier dogmatismo, o a cualquier interés que no sirva a la verdad. Orwell está en todo momento en una continua revisión de sus planteamientos, para no verse atrapado en sus propias ideas, que podrían llevarlo a caer en el engaño e impedirle el acceso a la verdad. Más que un hombre de pensamiento es, sobre todo, un hombre de acción. Nunca se conforma con pensar y decir, sino que su profundo sentido de la responsabilidad humana, lo lleva a hacer. (pp. 51-52)

En cambio, sus detractores, lo consideran como un férreo individualista, destacan una personalidad contradictoria en donde se conjugan, posturas racistas, homofóbica y antisemitas. Asimismo, lo acusan de delatar, hacia el final de su vida (1949), a escritores comunistas ante las oficinas del servicio británico de inteligencia. Para Corbière (2002), Orwell es considerado como un escéptico quien abordó la realidad de su época de forma maniquea sin comprensión de las contradicciones sociales y políticas del momento. De esta forma, lo enrola en las filas de cierto anarquismo de afinidad trotskista por su participación en el POUM durante la guerra civil española, lo cataloga de antisemita encubierto y, acusa de no tener una metodología adecuada, para el análisis de la realidad social que guiara su imaginación. 

lunes, 3 de junio de 2013

Los profesores como intelectuales transformativos por Rigoberto Martínez Escárcega


     A la práctica educativa de todo trabajo docente, le subyace una implicación epistemológica, sociológica, psicológica y pedagógica determinada. Es decir, que el trabajo realizado por el maestro dentro y fuera del salón de clases, se relaciona directamente con la concepción de aprendizaje, alumno y sociedad que posee éste.

     Así pues, el que el maestro esté consciente del papel que desempeña dentro del aula, y la base teórica en que se fundamenta, creemos que es determinante para que el profesor se convierta en un intelectual transformativo, y deje de ser un simple técnico especializado en didáctica.

      Cuando hablamos del docente como intelectual transformativo, nos referimos a un profesor que es capaz de crear sus propios contenidos tomando en cuenta los intereses, necesidades y características de sus alumnos; que no parte de esquemas acabados del conocimiento, sino que a partir del contexto del alumno es capaz de propiciar la construcción de saberes; que su práctica no responde a esquemas autoritarios reflejo de una sociedad antidemocrática basada en la explotación del hombre por el hombre, en el lucro material y el caos económico. El profesor como intelectual transformativo, pretende construir, en conjunto con sus alumnos, una sociedad menos injusta y más humana.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Henry Giroux: La necesidad de la pedagogía crítica en tiempos de oscuridad Por José María Barroso Tristán


José María Barroso Tristán: Se le considera como el padre de la pedagogía crítica. ¿Qué es la pedagogía crítica para usted? 

Henry Giroux: En realidad, yo no soy el padre de la pedagogía crítica. Mientras que puede haber jugado un papel importante en su desarrollo, la pedagogía crítica surgió de una larga serie de luchas educativas que se extienden a partir de la obra de Paulo Freire en Brasil a los trabajos sobre la pedagogía crítica formulada por mí mismo y Roger Simon, David Livingstone, y más tarde Joe Kincheloe en los años 1970 y 1980. La pedagogía crítica es un movimiento y una lucha constante que tiene lugar en una serie de diferentes formaciones sociales y lugares. Argumentar que no hay tal cosa como "el padre de la pedagogía crítica" devalúa las luchas y los esfuerzos colectivos que se han hecho para desarrollar y aprovechar los diversos archivos que componen la pedagogía crítica en todas sus diferentes formaciones. Como Roger Simon señaló una vez, el intento de definir un conjunto de "padres fundadores" de la pedagogía crítica sugiere que "una versión auténtica de alguna manera se puede conocer en un punto de fuga patriarcal." 

En primer lugar, creo que lo mejor es pensar en la pedagogía crítica como un proyecto en curso en lugar de un conjunto fijo de referencias o conjunto prescriptivo de las prácticas-Dicho sin rodeos, no es un método. Una forma de pensar acerca de la pedagogía crítica en estos términos es pensar en ella como la vez una forma de entender la educación como una forma de poner de relieve el carácter performativo de la agencia como un acto de participación en la configuración del mundo en el que vivimos. Pero creo que el mejor lugar para empezar a responder a esta pregunta es reconocer la distinción entre una noción conservadora de la enseñanza y el significado más progresista de la pedagogía crítica. Enseñanza para muchos conservadores a menudo es tratada simplemente como un conjunto de estrategias y habilidades para utilizar con el fin de enseñar la materia pre-especificado. En este contexto, la enseñanza se convierte en sinónimo de un método, técnica o la práctica de un entrenamiento de habilidades artesanales como. Por otro lado, la pedagogía crítica debe ser visto como un proyecto político y moral y no una técnica. La pedagogía es siempre política, ya que está conectado a la adquisición de la agencia. Como proyecto político, la pedagogía crítica ilumina las relaciones entre el conocimiento, la autoridad y el poder. Se llama la atención sobre las cuestiones relativas a quién tiene control sobre las condiciones para la producción de conocimientos, valores y habilidades, y se ilumina como el conocimiento, la identidad y la autoridad se construyen dentro de conjuntos particulares de relaciones sociales. Asimismo, llama la atención sobre el hecho de que la pedagogía es un intento deliberado por parte de los educadores para influir en cómo y qué conocimientos y las subjetividades se producen dentro de conjuntos particulares de relaciones sociales. Éticamente, la pedagogía crítica destaca la importancia de la comprensión de lo que realmente sucede en las aulas y otros entornos educativos, planteando cuestiones en relación a cuál es el conocimiento de la mayoría de la pena, en qué dirección debe un deseo, y lo que significa saber algo. Lo más importante es que se toma en serio lo que significa entender la relación entre la forma en que aprendemos y cómo actuamos como agentes individuales y sociales, es decir, que se ocupa de enseñar a los alumnos no sólo pensar, sino a luchar a brazo partido con un sentido de responsabilidad individual y social, y lo que significa ser responsable de las propias acciones como parte de un intento más amplio para ser un ciudadano comprometido que puede ampliar y profundizar las posibilidades de la vida pública democrática. Por último, lo que ha de ser reconocido es que la pedagogía crítica no se trata de un método a priori que sólo se puede aplicar independientemente del contexto. Es el resultado de las luchas particulares y siempre está relacionado con la especificidad de los contextos particulares, estudiantes, comunidades, recursos disponibles, las historias que los estudiantes traen consigo a las aulas, y las diversas experiencias e identidades que habitan. 

lunes, 27 de mayo de 2013

Ética a partir del calentamiento global por Leonardo Boff



En algunos lugares de la Tierra se rompió hace días la barrera de las 400 ppm (partes por millón) de CO2, lo que puede conducir a desastres socio-ambientales de gran magnitud. Si no hacemos nada consistente, podremos conocer días tenebrosos. No es que no se pueda hacer nada más. Si no podemos detener la rueda, podemos sin embargo reducir su velocidad. Podemos y debemos adaptarnos a los cambios y organizarnos para mitigar los efectos perjudiciales. Ahora se trata de vivir con radicalidad las cuatro erres: reducir, reutilizar, reciclar y reabastecer.

Necesitamos una orientación ética que nos ayude a alinear nuestras prácticas para superar la crisis actual. En este cuadro dramático, ¿cómo fundar un discurso ético mínimamente coherente que valga para todos?
Hasta ahora, las éticas y las morales se basaban en las culturas regionales. Hoy, en la fase planetaria de la especie humana, debemos restablecer la ética a partir de algo que sea común a todos y que todos podamos entender y realizar. 

Mirando hacia atrás, hemos identificado dos fuentes que guiaron, y aún guían, ética y moralmente las sociedades hasta hoy: la religión y la razón.