viernes, 28 de febrero de 2014

¡Que fallo! Por Guillermo Rodríguez Rivera

Las verdaderas revoluciones son siempre difíciles. Che Guevara sabía algo de eso y decía que, en las verdaderas, se vence o se muere, porque una revolución no es una tranquila, pacífica obra de beneficencia, como cuando las encopetadas damas de la alta sociedad salen a hacerle caridad a los que no tienen justicia.

Una revolución es un vuelco, una ruptura, un abrupto cambio de perspectiva. Es cuando los oprimidos dejan de creer en que los que mandan –los que los oprimen– tienen la verdad de su lado, y piensan que el mundo puede ser diferente de como ha sido hasta entonces.

jueves, 20 de febrero de 2014

La amenaza fascista en Venezuela por Atilio Boron



      La escalada desestabilizadora que actualmente sufre la Venezuela bolivariana tiene un objetivo no negociable: el derrocamiento del gobierno de Nicolás Maduro. No hay un ápice de interpretación de quien esto escribe en esta afirmación. Fue expresada en reiteradas ocasiones no sólo por los manifestantes de la derecha en las calles sino por sus principales líderes e instigadores locales: Leopoldo López (ex alcalde del municipio de Chacao, en Caracas, y jefe del partido Voluntad Popular) y María Corina Machado, diputada por Súmate a la Asamblea Nacional de Venezuela. En más de una ocasión se refirieron a las intenciones que perseguían con sus protestas utilizando una expresión a la que regularmente apela el Departamento de Estado: “cambio de régimen”, forma amable y eufemística que reemplaza a la desprestigiada “golpe de estado”. 

jueves, 28 de noviembre de 2013

Creer en la educación por Victoria Camps


    
       No existe ningún padre o madre que no haya dicho alguna vez que lo único que desea para sus hijos es la felicidad. Todo el mundo la desea. Lo que nadie tiene claro es qué entendernos por felicidad, si es que alguna vez nos hemos tornado la molestia de pensar en ello, y, tampoco si proponerse conseguirla es un objetivo sensato. Con la felicidad pasa algo similar a lo que ocurre con la libertad: se identifica con hacer lo que cada cual desea en cada instante sin ningún tipo de restricciones. En parte, la libertad sí que es eso, poder actuar sin interferencias externas. Pero, ¿y la felicidad? Equivale al jouir sans entraves del Mayo del 68, a satisfacer cualquier deseo, sean cuales sean las consecuencias?, ¿O la moderación de los deseos es, como decían los estoicos, un aspecto importante de la misma felicidad? ¿Está relacionada la felicidad con la voluntad de dar un sentido, una dirección o una finalidad a la vida?. Si es así, desear la felicidad de los hijos; no significa también enseñarles a vivir con algún propósito que dé sentido a sus vidas?

domingo, 20 de octubre de 2013

Los Peligros de Pensar

Que se puede decir de la importancia del pensamiento para una persona, mucho, pero hay algo curioso, cuando una persona se piensa a sí misma lo que obtiene siempre es bueno porque la honestidad y transparencia es total, pero cuando piensa su entorno le lleva a enfrentamientos. 

Reflexionar significa pensar críticamente, y pensar críticamente significa buscar puntos débiles a ideas rígidas y convicciones establecidas. Pensar es peligroso porque pone en entredicho las ideologías y sistemas que a ciertas entidades les ha costado mucho imponer para su propio beneficio. 

Se hace mucho por que la gente no piense, se hace mucho por atomizar, enfrentar y entretener a la población. El ocio que triunfa hoy en día es el ocio del entretenimiento, la terapia que funciona al llegar a casa es la terapia de desconectar. En los colegios no se enseña a pensar, se adoctrina, no se aprende, se memoriza. 

miércoles, 31 de julio de 2013

Ni tan calvo ni con dos pelucas. Maniqueísmo discursivo en Venezuela. Por Manuel Azuaje Reverón.


      Vivimos en la actualidad una situación de extemismos discursivos, que no siempre implican una práctica de ese tipo. No se trata de polarización en el sentido como lo ve la oposición tan escandalizada.

El maniqueísmo supone posturas inamovibles desde las cuales cualquier otra queda invalidada. Acá se trata de la obligación de asumir una postura extrema respecto a un tema en discusión, olvidando siempre la dialéctica de los procesos.

Esta situación con frecuencia no se traduce en una práctica radical, sino que tiene su escenario en el ámbito discursivo. Se observa con frecuencia em las redes sociales, pero también en los espacios de encuentro donde se plantea la discusión. 

jueves, 27 de junio de 2013

COMENTARIO A LA PELÍCULA 1984.


ORWELL Y ARENDT: EL PENSAMIENTO ÚNICO FRENTE A LA EDUCACIÓN PARA LA VIDA ACTIVA

Por Adrián Torres Marcano
Colectivo Pedagogía de la Insurgencia

George Orwell, es el seudónimo de Erick Blair, escritor de 1984, novela que inspirada la película que se incorpora a nuestra reflexión pedagógica, a partir, de las claves interpretativas, otorgadas por la filosofía de Hanna Arendt. Por tal razón, se persigue esbozar un marco de criterios, que  contribuyan a la comprensión de la necesidad en nuestra actualidad, de una praxis educativa, para la vida activa a modo de proyecto político de emancipación humana. 


Antes de seguir, conviene destacar, algunos aspectos sobre la figura del escritor George Orwell. Respecto a su vida literaria y política, se han hecho las opiniones más disímiles. Sus seguidores, enfatizan el compromiso político y sensibilidad social expresados en sus escritos y en la militancia política de izquierda. Orwell, participó como miliciano en 1936 en la guerra civil española formando parte del Partido obrero de unificación marxista (POUM), cuestionó al comunismo ortodoxo de la URSS de Stalin, por considerarlo equiparable al nazismo. De igual forma, no diferenciaba el capitalismo del fascismo y del estalinismo, tanto el comunismo estalinista como el fascismo lo identifico con el totalitarismo. Al respecto, Fernando Galván (1984) sostiene:

A George Orwell lo definen muchos críticos entusiastas como un hombre honrado, sincero, luchador incansable en pro de los desposeídos y de las clases oprimidas. (…) Es la honradez típicamente orwelliana lo que le impide la asociación a cualquier dogmatismo, o a cualquier interés que no sirva a la verdad. Orwell está en todo momento en una continua revisión de sus planteamientos, para no verse atrapado en sus propias ideas, que podrían llevarlo a caer en el engaño e impedirle el acceso a la verdad. Más que un hombre de pensamiento es, sobre todo, un hombre de acción. Nunca se conforma con pensar y decir, sino que su profundo sentido de la responsabilidad humana, lo lleva a hacer. (pp. 51-52)

En cambio, sus detractores, lo consideran como un férreo individualista, destacan una personalidad contradictoria en donde se conjugan, posturas racistas, homofóbica y antisemitas. Asimismo, lo acusan de delatar, hacia el final de su vida (1949), a escritores comunistas ante las oficinas del servicio británico de inteligencia. Para Corbière (2002), Orwell es considerado como un escéptico quien abordó la realidad de su época de forma maniquea sin comprensión de las contradicciones sociales y políticas del momento. De esta forma, lo enrola en las filas de cierto anarquismo de afinidad trotskista por su participación en el POUM durante la guerra civil española, lo cataloga de antisemita encubierto y, acusa de no tener una metodología adecuada, para el análisis de la realidad social que guiara su imaginación. 

lunes, 3 de junio de 2013

Los profesores como intelectuales transformativos por Rigoberto Martínez Escárcega


     A la práctica educativa de todo trabajo docente, le subyace una implicación epistemológica, sociológica, psicológica y pedagógica determinada. Es decir, que el trabajo realizado por el maestro dentro y fuera del salón de clases, se relaciona directamente con la concepción de aprendizaje, alumno y sociedad que posee éste.

     Así pues, el que el maestro esté consciente del papel que desempeña dentro del aula, y la base teórica en que se fundamenta, creemos que es determinante para que el profesor se convierta en un intelectual transformativo, y deje de ser un simple técnico especializado en didáctica.

      Cuando hablamos del docente como intelectual transformativo, nos referimos a un profesor que es capaz de crear sus propios contenidos tomando en cuenta los intereses, necesidades y características de sus alumnos; que no parte de esquemas acabados del conocimiento, sino que a partir del contexto del alumno es capaz de propiciar la construcción de saberes; que su práctica no responde a esquemas autoritarios reflejo de una sociedad antidemocrática basada en la explotación del hombre por el hombre, en el lucro material y el caos económico. El profesor como intelectual transformativo, pretende construir, en conjunto con sus alumnos, una sociedad menos injusta y más humana.