Caracas, martes, 27 de
noviembre
Chávez y
el chavismo es una consecuencia. Sólo es menester hacer memoria y recurrir a la
"historia vivida" en su despliegue conflictual, signada por la
resistencia de las clases subalternas en su lucha por sobrevivir y dar cuenta
de sus necesidades durante décadas. Estar contra Chávez y el proyecto
sociopolítico que él propugna, no precisa identificarse con la derecha o la
ultra. Sin embargo, hay "mentes lucidas" que desde su liberalidad e
individualismo han decantado en un "antichavismo" que es idéntico a
la postura más conservadora de la derecha. Se recubren en un discurso de
apariencia democrática, que oculta la negación a toda práctica de popularización
de las condiciones para el ejercicio efectivo de los derechos alcanzados por la
lucha social de las clases sumergidas en la miseria. No como migaja de un
bloque político, orientado desde los intereses de la burguesía nacional y
trasnacional.




